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La Comisión Nacional de Acreditación comunicó oficialmente que la carrera de Técnico de Párvulos y Básica fue acreditada por cuatro años.

 

En el marco de los desafíos institucionales, cruzados por el concepto de calidad, nuestro CFT ha ido avanzando desde la consolidación de procesos de autoevaluación y acreditación institucional, que a la fecha han dado como resultado tres acreditaciones sucesivas, hacia la instalación de estos mismos procesos a nivel de sus carreras, para lo cual se ha realizado el lanzamiento del proceso de autoevaluación y acreditación de carreras en todas las sedes con la participación de los directores de sede, jefe de docencia, jefes de carrera, Vicerrectoría Académica y la Unidad de Aseguramiento de Calidad.

Según lo informó la Directora de Desarrollo y Análisis Institucional, Yéssica Gómez, para la institución el desafío implica que todas las carreras deben estar con sus buenas prácticas instaladas y que en 2018, cuando estemos en proceso de re acreditación institucional, tengamos al menos el 80% de nuestras carreras acreditadas o en proceso de acreditación, con unas siete a ocho carreras acreditadas.

La primera carrera que se incorporó a ambos fue Técnico de Párvulos y Básica, en el marco de un trabajo liderado por la Vicerrectoría Académica con el apoyo de la unidad de Calidad. El resultado fue muy positivo, dado que hace unas semanas la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) nos comunicó oficialmente que este programa fue acreditado por cuatro años, lo que, además, nos dejó muchos aprendizajes para poder aplicar a los procesos de las demás.

Etapas

La Directora de Desarrollo y Análisis Institucional indicó que el primer proceso, el de autoevaluación, se define como una etapa que toda carrera institucionalmente debería emprender. “Éste –detalló– determina los parámetros, en función de los criterios que nos pide la CNA para poder acreditar una carrera, cuáles estarían en condiciones de entrar a un proceso de acreditación. Sin embargo, en consideración a la existencia de una cultura de calidad y del funcionamiento de un sistema de gestión de calidad institucional que considera el mejoramiento continuo, la autoevaluación se considera una herramienta sustantiva que permite discernir las oportunidades de mejora de cada proceso”.

Cabe destacar que todas las carreras, ahora en marzo, entran a proceso de autoevaluación. Eso implica que se crea un procedimiento, ahora liderado por la Dirección de Desarrollo y Análisis Institucional, a través de su unidad de Calidad, y por lo tanto formaliza el proceso. La primera etapa es la conformación de los comités de autoevaluación en cada una de las carreras, que deben ser sancionados y decretados por Vicerrectoría Académica. Como se da el caso de que hay carreras que son dictadas en las tres sedes, tendremos un comité en cada una de ellas, formado por el Jefe de carrera y dos docentes, que van a tener horas asignadas, lo que da como resultado que hayan algunos comités con alrededor de  nueve personas.

Gómez comentó que, a contar de marzo, se desarrollarán talleres que abordarán desde cómo se constituye el Comité  de Autoevaluación y cuáles son sus roles y tareas, hasta el reconocimiento de todos los instrumentos que tiene que manejar para el proceso de autoevaluación. “Esto va a estar muy de la mano con el trabajo que vamos a hacer con la Vicerrectoría Académica, porque ellos tienen su propio sistema de aseguramiento de calidad; por lo tanto, ellos van a ir fortaleciendo en paralelo los distintos comités con sus propios instrumentos”, adelantó.

“La fase uno –explicó– es hacer el levantamiento de información para identificar las características del perfil de egreso y cómo se está cumpliendo. Para esto se sigue una pauta y se hace un mini FODA. En paralelo, se van a ir aplicando encuestas on line a todos los actores del proceso, que implica entrevistas con docentes, alumnos, ex alumnos y empleadores. El proceso terminará con la elaboración del informe de autoevaluación de la carrera. Una vez que se entregue, una comisión conformada por profesionales del nivel central hará revisión, con el objetivo de evaluar si están dadas las condiciones para que la carrera sea presentada al proceso de acreditación y hacer la propuesta correspondiente al Directorio, que es la instancia que finalmente define cuáles carreras ingresan”.

“Cada proceso no debiera demorarse más de tres a cuatro meses, en promedio. Probablemente, en mayo podríamos estar ingresando algunas carreras a acreditación”.

La segunda fase corresponde al proceso de acreditación, que implica suscribir contrato con una agencia acreditadora certificada por la CNA que oficia de pares evaluadores externos. Esta fase implica visita de los pares evaluadores quienes deben constar el grado de consistencia entre lo que se declara y lo que realmente ocurre. Las visitas se realizan a todas las sedes y se entrevista a todos los actores del proceso educativo. Una vez que se emite el informe de la agencia, la CNA debe hacer la evaluación final que define los años de acreditación. Dentro de los productos de salida relevantes el Plan de Acción comprometido para las mejoras de las debilidades cobra relevancia, por lo que cada carrera se debe abocar a subsanar y mejorar estas debilidades hasta dar cuenta de ello hasta próximo proceso de acreditación.

Estos procesos serán apoyados adicionalmente con una plataforma colaborativa que permita a los equipos interactuar y manejar un repositorio de todos los productos que se generan de cada fase, concluyó.


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