En 1988 la Región del Maule era de las más pobres del país y con la mayor proporción de población viviendo en zonas rurales. La escolaridad de los trabajadores era tan sólo siete años, y la matrícula de Educación Superior no superaba las 8 mil personas, en comparación con las 45 mil que hay en la actualidad. A todas luces  un panorama desalentador para las perspectivas de desarrollo de la Región del Maule.

Para superar esa desventaja, el Obispo de Talca de entonces, Monseñor Carlos González Cruchaga, reunió a un grupo de profesionales para levantar un proyecto de Enseñanza Técnica Superior que permitiera superar estos índices y abrir una puerta de progreso a miles de personas que no tenían oportunidad de ingresar a la educación superior una vez terminado sus estudios secundarios.

 

Nace el CFT San Agustín

Ese grupo reunió a destacados profesionales laicos que crearon el proyecto del Centro de Formación Técnica San Agustín, para lo que debieron coordinar con diversas entidades internacionales el financiamiento del proyecto, que finalmente fue financiado por la Comunidad Económica Europea que aportó recursos para la construcción de la primera infraestructura de la naciente Casa de Estudios.

Con Resolución Nº 98 de fecha 01 de julio de 1988, el Ministerio de Educación aprobó el proyecto del Centro de Formación Técnica San Agustín en la ciudad de Talca.  El Decreto Nº 1748 aprobó además las primera cinco carreras impartidas por nuestra Casa de Estudios: Técnico en Auditoría, Técnico en Contabilidad, Técnico en Programación de Computadores, Secretariado Ejecutivo y Secretariado Ejecutivo Bilingüe.

 

Abriendo Nuevas Comunidades

La primera década de la institución rindió excelentes resultados. La matrícula creció rápidamente y a las primeras carreras del área de servicios e informática, se incorporaron rápidamente carreras del área agrícola, construcción y educación.

Esto motivó que el Obispo de la Diócesis de Linares solicitara al CFT San Agustín abrir un Campus en Cauquenes, para responder a la demanda de las familias de la provincia por contar con una institución de educación superior en ese territorio. Así se abre en 2003 el Campus Cauquenes, recuperando el antiguo edificio de ferrocarriles y transformando el sector del Barrio Estación en un importante polo cultural y educativo de la ciudad.

En 2009 se consolida el carácter regional del CFT San Agustín con la inauguración del Campus Linares, que en tan sólo cinco años alcanzó una matrícula cercana al millar de alumnos en esa ciudad, marcando presencia actualmente en tres de las cuatro provincias de la Región del Maule.

 

Una institución que vela por la calidad

Desde el primer momento las autoridades del CFT San Agustín velaron por la calidad del servicio que ofrecía, atendiendo a que representaba una puerta abierta para que familias de escasos recursos lograran una mejor calidad de vida. Por eso, tempranamente proveen mecanismos de autoevaluación y mejora continua que se verifican a través del  proceso de autonomía y acreditación.

Después de un periodo de monitoreo y evaluación, el MINEDUC decreta la Autonomía Académica, Económica y Administrativa del CFT San Agustín en enero de 2007 y ese mismo año la institución se adscribe al Sistema Nacional de Acreditación Institucional, proceso voluntario que consiste en una certificación que otorga el Estado acerca de la calidad de los procesos internos de las instituciones de Educación Superior. El resultado fue que el 6 de diciembre de 2007, la Comisión Nacional de Acreditación otorga la primera acreditación al Centro de Formación Técnica San Agustín por dos años, 2007-2009. En 2009 la institución nuevamente se somete a la examinación de la Comisión, y  esta vez obtiene la acreditación por cuatro años hasta diciembre de 2013.

 

Levantarse de la tragedia

El 27 de febrero de 2010, la institución se aprestaba a iniciar el periodo de nivelación para alumnos que ingresaban a primer año. Esa madrugada un terremoto 8.8 grados Richter afectó a la zona centro sur del país y dañó gran parte de la infraestructura de nuestra institución en Talca, Linares y Cauquenes.

A pesar de los daños, el directorio, a modo de compromiso con la comunidad estudiantil y sus familias, decidió iniciar las clases el 29 de marzo, un mes después del terremoto, para entregar una señal de confianza en la continuidad de la labor de la institución, a pesar de la tragedia..

El naciente Campus de Linares fue el más afectado y prontamente se decidió el traslado definitivo del Campus a otro lugar, donado por la Diócesis de Linares y acondicionado inmediatamente para recibir a los estudiantes. En Talca la mitad de la infraestructura quedó seriamente dañada por lo que el resto debió acomodarse para el funcionamiento de los diferentes departamentos y el uso de salas de clases, talleres y laboratorios. En Cauquenes la infraestructura no sufrió daños significativos, pero el funcionamiento del campus se dificultó con la caída del puente que une el sector con el resto de la ciudad, entorpeciendo la accesibilidad de trabajadores, docentes y alumnos.

Con todo, el 29 de de marzo, casi un mes después del terremoto, se inició el periodo académico 2010 en los tres campus del CFT San Agustín, respondiendo al compromiso entablado con la comunidad estudiantil y sus familias, en orden a que el servicio a los estudiantes no se vería interrumpido a pesar de la tragedia.